Como en casi todos los deportes, las instalaciones han ido adaptándose a las necesidades de los deportistas, campos de fútbol, pistas de pádel, skatepark ,carriles bici etc..

Sin embargo hasta ahora no se había abordado de forma seria una pista lúdica y atractiva para el uso de la bicicleta en el área urbana y con ello surge la idea de los Pumptrack, una instalación segura, económica y de reducido mantenimiento con un correcto diseño y ejecución realizado por riders profesionales.

Los Pumptrack además aportan un aliciente ya que al tener una terminación asfáltica dan cabida tanto a bicicletas como skate, scooter y patines.

¿Qué es un pumptrack?

Un Pumptrack es un circuito cerrado que se deriva del BMX Race (BICICROSS) llevado a su formato más amplio donde todos los usuarios pueden disfrutar pasando los obstáculos de forma segura mediante inercias e impulsos.

El recorrido del circuito transcurre por distintos obstáculos, curvas y badenes aprendiendo a manejar la bici, el skate, el scooter o cualquier objeto con ruedas mientras que no sea motorizado.

Con seguridad y diversión se podrá andar por esta pista lúdica que como instalación pública tiene una normativa de uso, Casco obligatorio y recomendación de otro tipo de protecciones.

La pista se ha de poder recorrer entera sin la necesidad de dar ni una pedalada.

¿Qué aporta a cualquier municipio?

Este tipo de instalaciones no son muy frecuentes y a la vez su demanda es creciente por los practicantes de este tipo de deportes, por lo tanto esta instalación acaba posicionando al lugar geográfico en el que se ubique en un marco de  interés nacional.

La construcción de un pumptrack aporta las siguientes ventajas:

  • Es un atractivo para profesionales y usuarios de otras localidades debido a que es una instalación creciente en el ámbito nacional pero es mayor la demanda por parte de los usuarios que la realización de éstos.
  • Ofrece un emplazamiento llamativo, el cual se puede ubicar tanto en una parcela aislada como en un parque en el centro de la ciudad.
  • Se suelen crear escuelas de las distintas disciplinas para potenciar la instalación y a la misma vez concienciar cívicamente a los usuarios sobre el uso correcto en la práctica de su deporte.
  • No se precisa de una técnica previa para rodar en este tipo de instalaciones, por lo tanto el público no se reduce, sino que se abre desde los más pequeños hasta personas mayores.